Descubrimos esta casa de casualidad en un viaje por la Rioja Alavesa. O más bien podríamos decir que ella nos encontró a nosotros. Cuando vimos la casa sobresaliendo en medio de un paisaje inspirador al sur de la sierra de Cantabria, nos invadió una sensación de calma y tranquilidad. Enseguida supimos que éste era el lugar donde, una vez restaurado, crearíamos el alojamiento que refleja nuestra forma de viajar: responsable, consciente, sin prisas y saboreando el destino.  

El nombre, Casa Lurgorri, surgió de forma natural. En euskera significa tierra roja, con ello hemos querido evocar el tono rojizo característico de la tierra de los viñedos de la zona. 

Detrás del proyecto estamos Nora y Aide, soñadores y optimistas, con una pasión en común, crear un concepto de alojamiento que vaya más allá de la simple estancia, compartir conocimientos y vivencias con nuestros huespedes y construir para ellos una experiencia única e inolvidable.

Nuestra forma de entender la vida es compartir lo que nos hace felices, con lo que más disfrutamos, los pequeños placeres de la vida. Una comida en familia o con amigos, un buen libro, una puesta de sol, un paseo por el campo para reconectar, y terminar con un refrescante chapuzón en la piscina. O una copa de vino mientras suena tu canción favorita.

Estamos ilusionados por poder compartir este espacio de calma, belleza y simplicidad. Por eso, queremos que todos nuestros huéspedes vivan, sientan y disfruten la zona de una manera especial.

Casa Lurgorri se ha remodelado priorizando el uso de materiales y técnicas sostenibles. Hemos querido crear este oasis donde podrás refugiarte y bajar revoluciones, cuidando al mismo tiempo del planeta.

Descubrimos esta casa de casualidad en un viaje por la Rioja Alavesa. O más bien podríamos decir que ella nos encontró a nosotros. Cuando vimos la casa sobresaliendo en medio de un paisaje inspirador al sur de la sierra de Cantabria, nos invadió una sensación de calma y tranquilidad. Enseguida supimos que éste era el lugar donde, una vez restaurado, mostraríamos nuestra forma de entender la forma de viajar: responsable, consciente, sin prisas y saboreando el destino.

El nombre, Casa Lurgorri, surgió de forma natural. En euskera significa tierra roja, con ello hemos querido evocar el tono rojizo característico de la tierra de los viñedos de la zona.

Detrás del proyecto estamos Nora y Aide, soñadores, y optimistas empedernidos, con una pasión en común, crear un concepto de alojamiento que vaya más allá de la simple estancia, compartir conocimientos y vivencias con nuestros invitados y construir para ellos una experiencia única e inolvidable.

Nuestra filosofía de vida es compartir lo que nos hace felices, con lo que más disfrutamos, de nuestros pequeños placeres. Una comida en familia o con amigos, un buen libro, una puesta de sol o un refrescante chapuzón, un paseo por el campo para reconectar. O una copa de vino mientras suena tu canción favorita.

Estamos ilusionados de poder compartir este espacio de calma, belleza y simplicidad. Por eso, queremos que todos nuestros huéspedes vivan, sientan y disfruten la zona de una manera especial.

¿Nuestros valores? Deja el mundo igual o mejor de lo que lo has encontrado. Casa Lurgorri se ha remodelado recientemente, priorizando el uso de materiales, técnicas sostenibles, geotermia y la instalación de placas solares. Hemos querido crear este pequeño oasis sostenible donde podrás refugiarte y bajar revoluciones, cuidando a su vez del planeta.